EL
LIDERAZGO DE BARACK OBAMA:
La investidura como presidente de los Estados
Unidos de América del Sr. Obama ha inundado todas las informaciones
periodísticas del planeta. El mundo se eclipsó ante la presencia y el discurso
de un hombre, con presentación y proyección de todo un dios para la humanidad.
Las características personales y oratorias del
flamante presidente son de sobra alabadas. Una de las novedades destacadas por
la prensa ha sido su color de piel, sufriendo todo tipo de perífrasis o
circunloquios: afroamericano, no blanco, de color…. El primer recibimiento del
gran grupo “obediente” es el cuidado minucioso de un lenguaje forzado y poco
natural. Lo evidente no tiene que herir, no es necesariamente malo, ni merece
ser enmascarado. Sólo es una característica superficial y anecdótica del líder.
El impacto mediático y la intensidad de las
informaciones nos han desvelado a un líder planetario, un profeta anhelado por
masas en búsqueda de lo auténtico y anhelantes de soluciones grupales e
individuales. El mundo se detuvo y homenajeó con esperanzas la entrada en la
Casa Blanca. El desfile de la familia Obama por la Avenida recordaba la entrada
de cualquier líder o espectáculo de masas: llegada del César, llegada del
circo, llegada de un dios. El pueblo “masa” se diluye en un mismo actuar en pos
de un espectáculo, se deja invadir por múltiples sensaciones: llanto, alegría,
asombro, cólera, etc. El mundo parecía estar necesitando, esperando y
demandando un líder. “Todos” con el líder: generando esperanzas, profiriendo
elogios y alabanzas huecas, apriorísticas, enfocando la lupa de lo superfluo.
El fenómeno Obama responde al tema del liderazgo
desde la psicología social. Desde este corpus teórico analizaremos lo ocurrido
y lo esperado con este icono social. Definimos al líder como un sujeto que se
convierte en el foco o centro del grupo. Lo que se destaca del líder respecto
del grupo es la atención y el requerimiento e influencia para la ideología del
resto. El líder también es capaz de inculcar sus deseos e inducir obediencia.
El gran grupo lo acepta como gurú de su futuro y garante de la línea de acción
posterior. La esterilidad espiritual de Occidente supone un facilitador para el
acogimiento sin condiciones de un superhombre. En ausencia de Dios, el hombre
necesita imaginar y recrear una idea innatista de un ser superior.
CARCATERISTICAS PRINCIPALES:
Las características principales del líder son tres:
primero la habilidad en la tarea, segundo aceptación social, y por último,
iniciar muchas situaciones por unidad de tiempo. La elección del Sr. Obama por
parte del grupo de poder correspondiente han sabido capturar estos factores en
la persona de este carismático hombre. Muestra una habilidad innata y
aprendida, a proporciones similares, para abordar tareas de estado. La
aceptación social deviene de la primera característica, pero sobre todo de la
sequía de ídolos y de ideas apasionadas que tiene el mundo actual. La última
característica se la ha servido la acuciante y prolongada crisis económica:
iniciar varias tareas por unidad de tiempo. El Sr. Obama, más que realizar
tareas en espacios temporales, ha propuesto múltiples teorías y discursos
creíbles. El mundo, incluido nuestro presidente, tiene ese pensamiento “naif”
de hiperactividad exitosa en la resolución múltiple del conflicto financiero.
Otro punto de interés y análisis son las
situaciones influyentes que han determinado el “tsunami Obama”:
A.- El tamaño del grupo. A mayor tamaño del grupo,
mayor necesidad de líder. Los dos millones de personas que asistieron en
directo a su investidura, junto con el absorto mundo observador de cada paso
del nuevo presidente, avalan un grupo bien definido que sigue a un pastor emergente
B).- El tipo de tarea dispuesta para el líder. Las
tareas que exigen comunicación y coordinación requieren una fortaleza
particular del líder. El mundo de la información, la imagen y la tecnología,
tiene una única exigencia: imagen y comunicación. Ya no es la fuerza, ni la
contundencia de sus hechos. Basta con una imagen cuidada y retocada,
necesariamente estudiada por estilistas y diseñadores, para tener verdadero
éxito en el gran grupo mundial.
C).- Estilos de líder y situaciones (Fiedler).
Obama responde al estilo directivo enfocado a las emociones. Es un líder emisor
de conductas socio-emocionales. Ofrecen apoyo y muestran solidaridad. Suelen
gozar de muchas simpatías dentro del grupo. Estas simpatías desdibujan y
ocultan las acciones frente a la tarea, pudiendo ser una escenificación que
oculten otras acciones implícitas que, siendo prioritarias, pasan
conscientemente a un plano secundario para el gran grupo: aborto, seguridad,
terrorismo, economía.
D).- La estructura de la tarea puede ser estructurada
o no estructurada. La primera tranquiliza y fideliza el aplauso y simpatía del
grupo. Un éxito garantizado de este presidente ha sido su propuesta teórica y
verbal de un futuro posible y cohesionado.
E).- El poder del líder puede ser fuerte o débil. A
mayor fortaleza, mayor fidelidad y mejor directividad para con el grupo. El
mundo civilizado se ha fragmentado tanto, apareciendo un mosaico interminable
de ideas, filosofías y alternativas, que necesitaba un punto de comunalidad,
una unión externalizada en un ser semejante.
Por último, el perfil de personalidad que mejor
garantiza la perpetuidad del líder es el siguiente:
· Popularidad.
Sobradamente preparada, cocinada y pagada por el poder mediático.
· Inteligencia.
El Sr. Presidente ha mostrado un rasgo de inteligencia evidente a través de su
fluidez verbal, sintaxis precisa y leguaje muy apropiado, con agilidad sobrada
en sus pensamientos bien organizados y secuenciados. Domina el tiempo, el orden
y la secuencia. Controla atención, concentración precisa y buena memoria de
trabajo.
Fuente: http://www.diarioya.es/content/el-liderazgo-de-obama
comentario:
-El presidente de los E.E.U.U; es el ejemplo del liderazgo empatico. Dadas sus acciones la gente responde positivamente se siente identificada con su persona y es algo que supo aprovechar. Es el presidente mas popular y poderoso del mundo. De personalidad elegante inteligente, organizado y dominador.
